Autor: Alba & Hernanz

  • Se me ha despegado un bracket: ¿qué hago hasta mi cita?

    Se me ha despegado un bracket: ¿qué hago hasta mi cita?

    Estás comiendo y, de repente, notas algo raro. Pasas la lengua por los dientes y ahí está: uno de los brackets se mueve o parece haberse separado del diente. La primera reacción suele ser pensar “¿y ahora qué hago?”

    Aunque resulta incómodo y conviene avisar a tu ortodoncista, un bracket despegado no suele ser una urgencia grave. Lo importante es saber cómo actuar hasta que puedan revisarlo y, sobre todo, evitar soluciones caseras que puedan complicar la situación.

    ¿Cómo sé si tengo un bracket despegado?

    Los brackets se adhieren a la superficie de los dientes mediante un material específico. Cuando uno se despega, normalmente sigue sujeto al arco de ortodoncia, pero notarás que se mueve o desliza por el alambre.

    En otras ocasiones puede soltarse completamente. También puede ocurrir que no sea realmente un bracket roto, sino que se haya desplazado el arco, se haya perdido una ligadura o exista otro pequeño problema con el aparato.

    Si no tienes claro qué ha sucedido, lo más sencillo es contactar con tu clínica y explicar lo que notas. Incluso una fotografía puede ayudar al equipo a valorar si necesitas adelantar la cita.

    Se me ha soltado un bracket: ¿es una urgencia?

    Por lo general, no. Si no existe dolor intenso, sangrado, una herida importante o riesgo de tragarte alguna pieza, normalmente puedes esperar siguiendo las indicaciones de tu ortodoncista. Eso sí, tampoco conviene ignorarlo hasta la siguiente revisión si todavía faltan varias semanas.

    Cada bracket cumple una función dentro del tratamiento y transmite al diente las fuerzas planificadas por el ortodoncista. Si permanece despegado durante demasiado tiempo, ese diente puede dejar de recibir correctamente la acción del aparato y el tratamiento podría no avanzar según lo previsto. Por eso, aunque no haya dolor, avisa a la clínica cuando detectes el problema.

    ¿Qué puedo hacer hasta que me vea el ortodoncista?

    Si el bracket continúa unido al arco y no te molesta, intenta no manipularlo. Evita moverlo constantemente con la lengua o tocarlo con los dedos.

    Durante esos días es recomendable elegir alimentos que no exijan demasiada fuerza al masticar. Evita frutos secos, caramelos duros, bocadillos muy crujientes o alimentos pegajosos. También es mejor cortar alimentos como manzanas o zanahorias en trozos pequeños en lugar de morderlos directamente.

    Si el bracket despegado roza la mejilla o el labio, puedes utilizar cera de ortodoncia para cubrir temporalmente la zona que molesta. Seca primero el bracket y coloca una pequeña cantidad de cera sobre él.

    Y mantén una buena higiene. Que haya una pieza suelta no significa que debamos dejar de cepillar esa zona: simplemente habrá que hacerlo con algo más de cuidado.

    arco dental para ortodoncia con brackets

    ¿Puedo pegar el bracket en casa?

    No. Aunque pueda parecer una solución rápida, no utilices pegamento doméstico ni ningún otro adhesivo para intentar fijarlo.

    El ortodoncista necesita colocar el bracket en una posición muy concreta sobre el diente. No basta con que vuelva a estar “pegado”. Su ubicación influye en el movimiento dental que queremos conseguir. Además, los adhesivos domésticos no están diseñados para utilizarse dentro de la boca.

    Tampoco es recomendable cortar el arco o retirar piezas por tu cuenta, salvo que tu ortodoncista te haya dado instrucciones específicas para tu situación.

    ¿Y si el bracket se ha caído completamente?

    Si puedes recuperarlo fácilmente, guárdalo y llévalo a la consulta. No es necesario intentar colocarlo de nuevo.

    Si crees que te lo has tragado accidentalmente y no tienes ninguna molestia, normalmente una pieza pequeña puede atravesar el aparato digestivo sin causar problemas. Sin embargo, si presentas dificultad para respirar, tos persistente, sensación de ahogo o sospechas que la pieza ha podido entrar en las vías respiratorias, debes buscar atención médica inmediata.

    ¿Por qué se despegan los brackets?

    Que se despegue uno de manera puntual puede ocurrir durante un tratamiento y no significa necesariamente que hayas hecho algo mal.

    A veces sucede al morder un alimento especialmente duro o pegajoso. También puede producirse por un golpe, por morder objetos como bolígrafos o uñas o porque el bracket recibe una fuerza inesperada.

    Si los brackets se despegan repetidamente, el ortodoncista valorará qué está ocurriendo. Puede influir la forma de morder, la posición de determinados dientes o algunos hábitos cotidianos.

    ¿Un bracket roto puede retrasar la ortodoncia?

    Un episodio aislado que se soluciona pronto normalmente no supone un gran problema. Sin embargo, dejar pasar mucho tiempo o sufrir despegamientos frecuentes sí puede interferir en la planificación.

    Por eso, ante un bracket roto o despegado, no hace falta alarmarse, pero sí comunicarlo.

    Si estás en tratamiento y piensas que se te ha soltado un bracket, ponte en contacto con tu clínica de ortodoncia. Te indicarán si puedes esperar hasta tu próxima revisión o si es mejor adelantar la cita. Mientras tanto, evita manipularlo, protege la zona si roza y cuida especialmente lo que comes. Una pequeña incidencia bien gestionada no tiene por qué convertirse en un problema para tu tratamiento.

  • Erika, 31 años, Invisalign

    Erika, 31 años, Invisalign

    [vc_row full_width=»stretch_row»][vc_column][vc_column_text]

    Brackets de Autoligado Damon

    [/vc_column_text][vc_column_text]

    Antonio, 19 años

    [/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Erika acudió a nuestra consulta porque quería mejorar la estética de su sonrisa y su mordida. Los dientes se los veía cada vez más apiñados y no le gustaba como estaba empeorando su boca.[/vc_column_text][vc_single_image image=»13049″ img_size=»full»][vc_column_text]Le realizamos un estudio completo de Ortodoncia que consiste en exploración clínica, fotografías, radiografías y escaneado intraoral digital. Las alteraciones que presentaba Erika y que teníamos que corregir eran:

    • Sobremordida disminuida: Los Incisivos superiores no cubrían verticalmente lo suficiente a los incisivos inferiores, provocado por el hábito de deglución atípica que presentaba.
    • Apiñamiento dentario
    • Compresión dentoalveolar superior e inferior: Ambas arcadas dentarias estaban comprimidas dando un efecto de sonrisa estrecha con espacios negros a ambos lados de la sonrisa.
    • Desgastes dentarios en cúspides de los caninos superiores e inferiores.

    Le ofrecimos a Erika los diferentes tipos de aparatos de Ortodoncia para llevar a cabo su tratamiento. Ella eligió Invisalign.

    Su tratamiento tuvo una duración de 19 meses.

    En las fotos finales de Erika se puede observar que hemos corregido con éxito todos los problemas que tenía. Hemos corregido la alteración en el engranaje de sus dientes superiores con los inferiores, logrando una correcta sobremordida. Hemos solucionado el apiñamiento que tenía, dando una correcta forma de arcadas y logrando una sonrisa amplia.

    A partir de este momento Erika luce una sonrisa con la firma Alba&Hernanz. Una sonrisa perfectamente alineada, amplia, estética y con una oclusión y una función perfecta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row full_width=»stretch_row» css=».vc_custom_1530269572972{background-color: #ffffff !important;}»][vc_column][vc_empty_space alter_height=»small» hide_on_mobile=»»][vc_row_inner gap=»1″ content_placement=»middle» equal_height=»yes» css=».vc_custom_1531992024450{padding-top: 20px !important;padding-right: 20px !important;padding-bottom: 20px !important;padding-left: 20px !important;background-color: #e6acca !important;border-radius: 30px !important;}»][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]

    ¡TE LLAMAMOS GRATIS!

    [/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»3/4″][vc_empty_space hide_on_mobile=»» css=».vc_custom_1525731508948{margin-top: 0.2rem !important;}»][vc_column_text css=».vc_custom_1531991888564{border-bottom-width: 5px !important;}»][formidable id=13][/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

  • ¿Puede un golpe en un diente de leche afectar al definitivo?

    ¿Puede un golpe en un diente de leche afectar al definitivo?

    Una caída jugando en el parque, un golpe con un compañero en el colegio o un balonazo haciendo deporte. Los golpes en la boca son bastante frecuentes durante la infancia y, cuando ocurren, es normal que la primera preocupación sea comprobar si el niño se encuentra bien y si se ha roto algún diente. Pero hay una cuestión que suele generar muchas dudas: ¿un golpe en un diente de leche puede afectar al diente definitivo que todavía no ha salido?

    La respuesta es que sí puede ocurrir, aunque no todos los golpes producen consecuencias. La clave está en cómo ha sido el traumatismo, qué pieza está afectada y en qué momento del desarrollo se encuentra el diente definitivo.

    ¿Por qué un diente de leche puede afectar al definitivo?

    Los dientes temporales y los permanentes están más relacionados de lo que parece. Debajo de los dientes de leche se están formando los futuros dientes definitivos.

    Esto significa que un golpe en un diente de leche suficientemente fuerte puede transmitir parte del impacto hacia los tejidos y hacia el germen del diente permanente que se encuentra desarrollándose. El riesgo dependerá, entre otros factores, de la edad del niño y de la dirección y fuerza del golpe. Por eso dos traumatismos aparentemente similares pueden evolucionar de manera diferente.

    Se ha dado un golpe, pero el diente parece estar bien

    Un traumatismo dental en niños puede afectar a estructuras que no vemos a simple vista. Incluso aunque no exista fractura, puede haberse producido movilidad, desplazamiento de la pieza o daño en los tejidos que rodean al diente.

    También puede ocurrir que algunos cambios aparezcan días o semanas después. Por este motivo es recomendable observar la evolución y consultar cuando el golpe ha afectado directamente a los dientes.

    ¿Qué señales debemos vigilar después de un golpe?

    Tras el accidente, lo primero es comprobar si existe sangrado, fractura, movilidad o desplazamiento del diente. Durante los días siguientes también conviene prestar atención a posibles cambios. Por ejemplo, si el niño comienza a sentir dolor al morder, aparece inflamación en la encía o el diente cambia progresivamente de color.

    Un diente que adquiere una tonalidad grisácea después de un traumatismo necesita valoración, aunque no siempre significa que haya que intervenir inmediatamente. También hay que consultar si aparece un pequeño bulto en la encía, dolor persistente o signos de infección.

    ¿Qué debemos hacer justo después del golpe?

    Lo primero es mantener la calma y revisar la boca del niño. Si hay sangrado, puede limpiarse suavemente la zona y aplicar una gasa limpia ejerciendo una ligera presión. Si existe inflamación, aplicar frío desde el exterior de la cara durante periodos cortos puede ayudar.

    Hay algo especialmente importante: si un diente de leche se ha salido completamente debido al golpe, no debemos intentar volver a colocarlo en su sitio. Reimplantar un diente temporal podría dañar el diente permanente que se encuentra debajo. En cambio, cuando el traumatismo afecta a un diente permanente, la actuación puede ser diferente y el tiempo resulta especialmente importante. Por eso, ante la duda, es recomendable contactar cuanto antes con un dentista infantil.

    dentista revisando boca infantil

    ¿Qué puede ocurrirle al diente definitivo?

    En algunos casos puede aparecer una pequeña alteración en el esmalte, que posteriormente veremos como una mancha blanca, amarillenta o marrón cuando el diente definitivo salga.

    En traumatismos más importantes pueden producirse alteraciones en la forma del diente o en su proceso de erupción. Afortunadamente, esto no ocurre después de cualquier caída y muchos golpes infantiles evolucionan sin consecuencias para la dentición permanente.

    El seguimiento no termina necesariamente cuando desaparecen las molestias del golpe. Dependiendo de la edad del niño y de la gravedad del traumatismo, puede ser recomendable comprobar posteriormente que el diente definitivo está desarrollándose y erupcionando correctamente.

    Los accidentes forman parte de la infancia y la mayoría de los traumatismos dentales pueden manejarse correctamente cuando se valoran a tiempo.

    Si tu hijo ha sufrido un golpe en un diente de leche, el diente ha cambiado de color, se mueve, está desplazado o simplemente tienes dudas sobre cómo puede afectar al permanente, una revisión con un dentista infantil puede ayudar a comprobar que todo evoluciona correctamente.

  • Aurelia, 17 años, Brackets metálicos de Autoligado Damon

    Aurelia, 17 años, Brackets metálicos de Autoligado Damon

    [vc_row full_width=»stretch_row»][vc_column][vc_column_text]

    Brackets de Autoligado Damon

    [/vc_column_text][vc_column_text]

    Aurelia, 17 años

    [/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Aurelia acudió a nuestra consulta porque quería mejorar la estética de su sonrisa y su mordida. No le erupcionaban los Caninos permanentes inferiores y eso le preocupaba..[/vc_column_text][vc_single_image image=»13046″ img_size=»full»][vc_column_text]Le realizamos un estudio completo de Ortodoncia que consiste en exploración clínica, fotografías, radiografías y escaneado intraoral digital.Las alteraciones que presentaba Aurelia y que teníamos que corregir eran:

    • Sobremordida aumentada: Los Incisivos superiores cubrían verticalmente en exceso a los incisivos inferiores.
    • Caninos permanentes inferiores incluidos.
    • Agenesia de un Incisivos inferior.
    • Compresión dentoalveolar superior e inferior: Ambas arcadas dentarias estaban comprimidas dando un efecto de sonrisa estrecha con espacios negros a ambos lados de la sonrisa. -Incisivos laterales superiores microdóncicos.

    Le ofrecimos a Aurelia los diferentes tipos de aparatos de Ortodoncia para llevar a cabo su tratamiento. Ella eligió Brackets metálicos de autoligado Damon.

    Su tratamiento tuvo una duración de 25 meses.

    En las fotos finales de Aurelia se puede observar que hemos corregido con éxito todos los problemas que tenía. Hemos corregido la alteración en el engranaje de sus dientes superiores con los inferiores, logrando una correcta sobremordida. Con la colaboración de nuestra cirujana, llevamos a cabo la tracción ortodóncico-quirúrgica de los Caninos permanentes inferiores. Hemos solucionado el apiñamiento que tenía, dando una correcta forma de arcadas y logrando una sonrisa amplia.

    A partir de este momento Aurelia luce una sonrisa con la firma Alba&Hernanz. Una sonrisa perfectamente alineada, amplia, estética y con una oclusión y una función perfecta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row full_width=»stretch_row» css=».vc_custom_1530269572972{background-color: #ffffff !important;}»][vc_column][vc_empty_space alter_height=»small» hide_on_mobile=»»][vc_row_inner gap=»1″ content_placement=»middle» equal_height=»yes» css=».vc_custom_1531992024450{padding-top: 20px !important;padding-right: 20px !important;padding-bottom: 20px !important;padding-left: 20px !important;background-color: #e6acca !important;border-radius: 30px !important;}»][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]

    ¡TE LLAMAMOS GRATIS!

    [/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»3/4″][vc_empty_space hide_on_mobile=»» css=».vc_custom_1525731508948{margin-top: 0.2rem !important;}»][vc_column_text css=».vc_custom_1531991888564{border-bottom-width: 5px !important;}»][formidable id=13][/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

  • Mi hijo tiene los dientes separados: ¿se juntarán solos?

    Mi hijo tiene los dientes separados: ¿se juntarán solos?

    Durante el crecimiento es muy habitual que la sonrisa de los niños vaya cambiando. Se cae un diente, aparece otro que parece enorme, surgen pequeños espacios donde antes no los había… y es fácil preguntarse si todo está evolucionando correctamente. Una de las dudas frecuentes de las familias tiene que ver con los dientes separados en niños, especialmente cuando el espacio aparece entre los dos incisivos superiores. ¿Se cerrará cuando salgan el resto de los dientes o necesitará ortodoncia?

    ¿Por qué aparecen dientes separados en los niños?

    Los dientes de leche son más pequeños que los permanentes y es normal encontrar espacios entre ellos. De hecho, cierta separación durante esta etapa puede ser positiva porque los futuros dientes definitivos necesitarán más espacio.

    La situación cambia cuando empiezan a convivir dientes temporales y permanentes. Los nuevos incisivos suelen parecer mucho más grandes y pueden salir inicialmente algo separados o incluso ligeramente inclinados. La boca todavía está creciendo y quedan piezas por erupcionar, por lo que la posición que vemos en un momento determinado no tiene por qué ser la definitiva.

    ¿Qué es un diastema?

    Un diastema es simplemente un espacio entre dos dientes. Aunque puede aparecer en diferentes zonas, el más conocido es el espacio situado entre los dos incisivos centrales superiores.

    El diastema en niños es bastante frecuente durante determinadas fases del crecimiento. A medida que aparecen los incisivos laterales y posteriormente los caninos permanentes, estos ejercen cambios en la arcada y el espacio entre los dientes centrales puede ir disminuyendo de manera natural.

    ¿Cuándo puede cerrarse solo?

    Si los incisivos centrales acaban de salir y todavía faltan los laterales o los caninos, normalmente queda bastante desarrollo por delante. En estas circunstancias, el odontólogo puede recomendar simplemente observar la evolución. También hay que tener en cuenta el tamaño de los dientes, el espacio disponible en la arcada y cómo están creciendo los maxilares. No existe una medida concreta de separación que permita decidir desde casa si se cerrará o no. Lo importante es estudiar el conjunto de la boca y no únicamente ese espacio.

    ¿Por qué algunos dientes permanecen separados?

    Aunque muchos espacios disminuyen durante el crecimiento, otros permanecen después de completar el recambio dental. Una posible causa es la diferencia entre el tamaño de los dientes y el de la arcada. Si existe más espacio del necesario, pueden quedar separaciones.

    También puede influir el frenillo labial superior, el pequeño tejido que une el interior del labio con la encía. En determinados casos, su posición o características pueden estar relacionadas con la persistencia del espacio entre los incisivos. Otros factores que pueden intervenir son la ausencia de algún diente permanente, dientes de tamaño menor de lo habitual o determinados hábitos relacionados con la lengua.

    ¿Hay que cortar el frenillo si los dientes están separados?

    Que exista un diastema en niños y un frenillo visible no significa que haya que realizar una intervención inmediatamente. Antes hay que valorar la edad, la fase de erupción y la relación del frenillo con los dientes y la encía.

    En algunos casos no será necesario hacer nada. En otros puede plantearse un tratamiento, pero siempre dentro de una planificación adecuada y teniendo en cuenta la evolución de la dentición. Por eso no conviene tomar decisiones basándose únicamente en el aspecto de los incisivos.

    ¿Cuándo merece la pena consultar al ortodoncista?

    Más que preocuparse por cualquier separación, conviene aprovechar las revisiones infantiles para controlar cómo evoluciona la boca. Es especialmente recomendable valorar los dientes separados en niños cuando el espacio es muy amplio, aumenta con el tiempo, permanece cuando ya han erupcionado más dientes permanentes o aparece acompañado de otros problemas de posición o mordida.

    higienista fotos clinica dental

    Una revisión ortodóncica permite comprobar también si los dientes definitivos están siguiendo una trayectoria adecuada y si existe suficiente espacio para que terminen de salir. Esto no significa necesariamente comenzar un tratamiento. Muchas veces la mejor decisión profesional durante el crecimiento es simplemente controlar la evolución.

    Si notas que el espacio entre los dientes de tu hijo no disminuye, es especialmente amplio o simplemente tienes dudas sobre cómo está evolucionando su dentición, una revisión con un especialista en odontopediatría y ortodoncia puede ayudar a comprobar que el desarrollo sigue su curso correctamente y decidir si basta con observar o conviene actuar.

  • Tipos de mordida: cómo afectan a tu sonrisa y a la salud de tu boca

    Tipos de mordida: cómo afectan a tu sonrisa y a la salud de tu boca

    Cuando pensamos en ortodoncia, es habitual fijarnos en si los dientes están rectos o torcidos. Sin embargo, una de las funciones más importantes de este tratamiento no es únicamente mejorar la estética de la sonrisa, sino conseguir que la mordida funcione correctamente.

    La forma en la que encajan los dientes superiores con los inferiores influye directamente en cómo masticamos, hablamos e incluso en cómo trabajan los músculos de la cara y la mandíbula. Por eso, conocer los diferentes tipos de mordida es fundamental para entender por qué algunas personas necesitan tratamiento de ortodoncia aunque sus dientes parezcan, a simple vista, bastante alineados.

    ¿Qué es exactamente la mordida?

    La mordida es la relación que existe entre los dientes superiores y los inferiores cuando cerramos la boca. En una mordida equilibrada, ambas arcadas encajan de forma armónica. Esto permite repartir correctamente las fuerzas al masticar y favorece un funcionamiento adecuado de la mandíbula.

    Cuando ese encaje no se produce correctamente aparecen los llamados problemas de mordida. En algunos casos afectan principalmente a la estética. En otros pueden influir en la masticación, el desgaste de los dientes o incluso provocar molestias musculares y articulares. Por eso, la ortodoncia no busca únicamente alinear los dientes, sino conseguir que toda la boca funcione de manera equilibrada.

    ¿Cuáles son los principales tipos de mordida?

    Existen diferentes alteraciones de la mordida y cada una presenta unas características propias.

    Mordida cruzada

    La mordida cruzada aparece cuando uno o varios dientes superiores quedan por dentro de los inferiores al cerrar la boca. Puede afectar únicamente a un diente o a una parte importante de la arcada.

    En los niños es especialmente importante detectarla cuanto antes, ya que durante el crecimiento es más sencillo corregirla y favorecer un desarrollo adecuado de los maxilares. Si no se trata, puede provocar desgaste desigual, desviaciones mandibulares e incluso asimetrías faciales con el paso del tiempo.

    Mordida abierta

    En la mordida abierta, los dientes anteriores no llegan a contactar cuando la boca está cerrada. Es decir, aunque las muelas sí se toquen, queda un espacio entre los incisivos superiores e inferiores.

    Este tipo de mordida puede estar relacionado con hábitos infantiles prolongados, como el uso del chupete durante demasiado tiempo, chuparse el dedo o algunos problemas funcionales relacionados con la lengua o la respiración. Además de afectar a la estética, puede dificultar la pronunciación de determinados sonidos y hacer menos eficaz la masticación.

    mordida abierta niño

    Sobremordida

    La sobremordida ocurre cuando los dientes superiores cubren excesivamente a los inferiores. Un ligero solapamiento es completamente normal, pero cuando es demasiado pronunciado puede favorecer el desgaste dental y aumentar la presión sobre determinadas piezas. En algunos pacientes también se asocia con molestias en la articulación temporomandibular.

    Mordida borde a borde

    En este caso, los dientes superiores e inferiores chocan prácticamente en la misma línea. Aunque pueda parecer una posición estable, esta situación favorece un desgaste acelerado del esmalte y aumenta el riesgo de pequeñas fracturas con el paso de los años.

    Prognatismo y retrognatismo

    Estas alteraciones no dependen únicamente de la posición de los dientes, sino también del desarrollo de los huesos maxilares.

    • En el prognatismo, la mandíbula inferior se encuentra más adelantada de lo habitual.
    • En el retrognatismo sucede lo contrario: la mandíbula queda más retrasada.

    En estos casos, la ortodoncia puede formar parte del tratamiento, aunque dependiendo del crecimiento y de la edad del paciente pueden ser necesarias otras técnicas complementarias.

    ¿Cómo afectan los problemas de mordida al día a día?

    Muchas personas conviven durante años con una mordida alterada sin ser plenamente conscientes de ello. El cuerpo suele adaptarse poco a poco, por lo que algunos síntomas se normalizan. Sin embargo, los problemas de mordida pueden provocar situaciones como:

    • Dificultad para masticar determinados alimentos.
    • Desgaste desigual de los dientes.
    • Sobrecarga de algunos músculos faciales.
    • Chasquidos o molestias en la mandíbula.
    • Mayor riesgo de fracturas dentales.
    • Acumulación de placa en zonas más difíciles de limpiar.

    En los niños, además, una mordida alterada puede influir en el desarrollo facial y en el crecimiento de los maxilares.

    ¿Cuándo conviene revisar la mordida de un niño?

    En odontopediatría no solo se revisa si existen caries. También se observa cómo están creciendo los dientes, cómo encajan ambas arcadas y si existen hábitos que puedan afectar al desarrollo de la boca.

    fotos dentales en la primera visita

    ¿Y si soy adulto?

    Nunca es tarde para valorar la mordida. Muchos adultos descubren que llevan años masticando de forma incorrecta o que determinadas molestias en la mandíbula están relacionadas con un problema de oclusión.

    La ortodoncia actual ofrece diferentes alternativas, tanto con brackets como con alineadores transparentes, que permiten corregir muchos tipos de mordida de forma cómoda y adaptada al estilo de vida de cada paciente.

    Los tipos de mordida van mucho más allá de una cuestión estética. La forma en la que encajan los dientes influye en la masticación, el desgaste dental, la salud de la mandíbula e incluso en el desarrollo facial durante la infancia.

    Si notas que tu mordida no es cómoda, masticas siempre por el mismo lado o tienes dudas sobre cómo están creciendo los dientes de tu hijo, una valoración por parte de un especialista en ortodoncia puede ayudarte a entender qué ocurre y cuál es la mejor opción para conseguir una sonrisa sana y funcional durante muchos años.

  • ¿Tienes una sonrisa estrecha? El paladar puede ser el motivo

    ¿Tienes una sonrisa estrecha? El paladar puede ser el motivo

    Hay personas que siempre han pensado que tienen los dientes algo torcidos o que su sonrisa parece «más pequeña» que la de otras personas. Otras notan que al sonreír apenas se ven los dientes superiores o que estos parecen estar muy juntos. Aunque muchas veces se atribuye únicamente a una cuestión estética, en realidad puede existir una causa anatómica detrás: un paladar estrecho.

    La anchura del paladar influye directamente en el espacio disponible para los dientes, en la forma de la sonrisa e incluso en la manera de respirar y masticar. Por eso, desde la ortodoncia no solo se busca alinear las piezas dentales, sino también favorecer un desarrollo adecuado de los maxilares.

    ¿Qué significa tener una sonrisa estrecha?

    Cuando hablamos de una sonrisa estrecha, nos referimos a una sonrisa en la que el arco dental superior tiene poca amplitud. Esto hace que, al sonreír, los dientes ocupen una superficie menor y puedan apreciarse espacios oscuros en los laterales de la boca, conocidos como corredores bucales.

    Aunque cada persona tiene una anatomía diferente, una sonrisa estrecha suele estar relacionada con un desarrollo insuficiente del maxilar superior. En muchos casos no se trata únicamente de una cuestión estética. Ese menor espacio también puede influir en la posición de los dientes y en la forma en la que encajan ambas arcadas.

    ortodoncista revisando radiografia dental en la primera visita

    ¿Por qué aparece un paladar estrecho?

    El paladar estrecho puede tener diferentes causas y, en muchas ocasiones, se desarrolla durante la infancia. La genética influye, pero también existen hábitos y factores funcionales que condicionan el crecimiento del maxilar. Por ejemplo:

    • Respirar habitualmente por la boca.
    • Uso prolongado del chupete.
    • Chuparse el dedo durante varios años.
    • Alteraciones en la posición de la lengua.
    • Algunos problemas respiratorios que dificultan la respiración nasal.

    Durante el crecimiento, el paladar es una estructura que todavía puede moldearse. Si determinados hábitos se mantienen durante mucho tiempo, el desarrollo del maxilar puede verse afectado.

    ¿Cómo afecta un paladar estrecho a la boca?

    Cuando el maxilar superior dispone de menos anchura, los dientes tienen menos espacio para colocarse correctamente. Esto puede favorecer la aparición de:

    • Apiñamiento dental.
    • Dientes torcidos.
    • Mordida cruzada.
    • Dificultad para una correcta higiene.
    • Desgaste desigual de algunas piezas.

    Además, al existir menos espacio, algunas personas desarrollan una sonrisa más cerrada y menos amplia.

    La relación entre el paladar y la respiración

    Uno de los aspectos más interesantes (y menos conocidos) es la relación entre el desarrollo del paladar y la respiración.

    Cuando un niño respira habitualmente por la boca en lugar de hacerlo por la nariz, la lengua deja de apoyarse correctamente sobre el paladar. La lengua ejerce una presión suave y constante que ayuda al crecimiento natural del maxilar superior. Si permanece baja durante años, ese estímulo desaparece y el paladar puede desarrollarse con menor anchura. Por eso, en ortodoncia cada vez se presta más atención a la función, no solo a la posición de los dientes.

    ¿Se puede corregir?

    Sí. La forma de tratar una sonrisa estrecha dependerá de la edad del paciente y del grado de desarrollo del maxilar. En niños y adolescentes, cuando todavía existe crecimiento, es posible aprovechar esa etapa para realizar tratamientos de expansión del paladar.

    Mediante aparatos específicos, el ortodoncista consigue aumentar progresivamente la anchura del maxilar superior, creando más espacio para los dientes y mejorando la relación entre ambas arcadas. Esta fase suele facilitar tratamientos posteriores y, en muchos casos, evita problemas más complejos en el futuro.

    En adultos también existen alternativas, aunque el tratamiento dependerá de cada situación y de las características anatómicas de cada paciente. Por eso resulta fundamental realizar un estudio individualizado.

    Mucho más que una cuestión estética

    Cuando una persona consulta porque cree que tiene una sonrisa estrecha, muchas veces espera que la solución sea únicamente alinear los dientes. Sin embargo, la ortodoncia moderna estudia mucho más que eso.

    El objetivo es conseguir una boca que funcione correctamente, donde los dientes tengan espacio suficiente, la mordida sea estable y la sonrisa resulte armónica con el resto del rostro. Corregir un paladar estrecho no solo puede mejorar la apariencia de la sonrisa, sino también favorecer una mejor masticación, facilitar la higiene y contribuir a un desarrollo más equilibrado de la boca.

    ¿Cuándo conviene hacer una revisión?

    Si notas que tus dientes están muy apiñados, tu sonrisa parece estrecha o tu hijo presenta una mordida cruzada o respira habitualmente por la boca, es recomendable realizar una valoración con un ortodoncista.

    • En los niños, detectar estas alteraciones durante el crecimiento permite actuar en el momento más favorable y aprovechar el desarrollo natural del maxilar.
    • En los adultos, un estudio completo ayudará a conocer el origen del problema y las diferentes opciones de tratamiento disponibles.

    La sonrisa estrecha muchas veces tiene su origen en un paladar estrecho. Esta alteración puede influir en la posición de los dientes, la mordida, la respiración y el desarrollo de la boca.

    La buena noticia es que la ortodoncia permite diagnosticar este tipo de situaciones y ofrecer soluciones adaptadas a cada edad. En muchos casos, tratamientos como la expansión del paladar ayudan a crear el espacio necesario para conseguir una sonrisa más amplia, equilibrada y funcional.

     

  • Antonio, 19 años, Brackets metálicos de Autoligado Damon

    Antonio, 19 años, Brackets metálicos de Autoligado Damon

    [vc_row full_width=»stretch_row»][vc_column][vc_column_text]

    Brackets de Autoligado Damon

    [/vc_column_text][vc_column_text]

    Antonio, 19 años

    [/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Antonio acudió a nuestra consulta porque quería mejorar la estética de su sonrisa y su mordida.[/vc_column_text][vc_single_image image=»12970″ img_size=»full»][vc_column_text]Le realizamos un estudio completo de Ortodoncia que consiste en exploración clínica, fotografías, radiografías y escaneado intraoral digital. Las alteraciones que presentaba Antonio y que teníamos que corregir eran:

    • Compresión ósea del maxilar
    • Desviación mandibular a la izquierda
    • MIH
    • Desgaste de bordes incisales
    • Mordida cruzada del Incisivo central superior derecho
    • Apiñamiento dentario

    Le ofrecimos a Antonio los diferentes tipos de aparatos de Ortodoncia para llevar a cabo su tratamiento. Él eligió Brackets Metálicos de Autoligado Damon.

    Su tratamiento tuvo una duración de 24 meses.

    En las fotos finales de Antonio se puede observar que hemos corregido con éxito todos los problemas que tenía. Hemos corregido la alteración en el engranaje de sus dientes superiores con los inferiores, logrando una correcta sobremordida. Hemos corregido la compresión del maxilar, gracias a la realización de una disyunción maxilar. Hemos solucionado el apiñamiento que tenía, dando una correcta forma de arcadas y logrando una sonrisa amplia.

    A partir de este momento Antonio luce una sonrisa con la firma Alba&Hernanz. Una sonrisa perfectamente alineada, amplia, estética y con una oclusión y una función perfecta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row full_width=»stretch_row» css=».vc_custom_1530269572972{background-color: #ffffff !important;}»][vc_column][vc_empty_space alter_height=»small» hide_on_mobile=»»][vc_row_inner equal_height=»yes» content_placement=»middle» gap=»1″ css=».vc_custom_1531992024450{padding-top: 20px !important;padding-right: 20px !important;padding-bottom: 20px !important;padding-left: 20px !important;background-color: #e6acca !important;border-radius: 30px !important;}»][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]

    ¡TE LLAMAMOS GRATIS!

    [/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»3/4″][vc_empty_space hide_on_mobile=»» css=».vc_custom_1525731508948{margin-top: 0.2rem !important;}»][vc_column_text css=».vc_custom_1531991888564{border-bottom-width: 5px !important;}»][formidable id=13][/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

  • Angelina, 18 años, Brackets metálicos de Autoligado

    Angelina, 18 años, Brackets metálicos de Autoligado

    [vc_row full_width=»stretch_row»][vc_column][vc_column_text]

    Brackets de Autoligado Damon

    [/vc_column_text][vc_column_text]

    Angelina, 18 años

    [/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Angelina acudió a nuestra consulta porque quería mejorar la estética de su sonrisa y su mordida. Sentía que sus dientes no encajaban y no podía cortar alimentos con los incisivos.[/vc_column_text][vc_single_image image=»12966″ img_size=»full»][vc_column_text]Le realizamos un estudio completo de Ortodoncia que consiste en exploración clínica, fotografías, radiografías y escaneado intraoral digital. Las alteraciones que presentaba Angelina y que teníamos que corregir eran:

    • Mordida abierta anterior: Los Incisivos superiores no cubrían verticalmente lo suficiente a los incisivos inferiores, provocado por el hábito de deglución atípica que presentaba. -Compresión ósea del maxilar.
    • Apiñamiento dentario.
    • Compresión dentoalveolar superior e inferior: Ambas arcadas dentarias estaban comprimidas dando un efecto de sonrisa estrecha con espacios negros a ambos lados de la sonrisa.
    • Cingulo prominente en el Incisivo lateral superior derecho.

    Le ofrecimos a Angelina los diferentes tipos de aparatos de Ortodoncia para llevar a cabo su tratamiento. Ella eligió Brackets Metálicos de autoligado Damon.

    Su tratamiento tuvo una duración de 24 meses.

    En las fotos finales de Angelina se puede observar que hemos corregido con éxito todos los problemas que tenía. Hemos corregido la alteración en el engranaje de sus dientes superiores con los inferiores, logrando una correcta sobremordida. Además hemos rehabilitado el hábito de deglución atípica que presentaba, asegurando así la estabilidad de sus resultados en el tiempo. Hemos realizado una disyunción maxilar para corregir la compresión ósea del maxilar que presentaba. Hemos solucionado el apiñamiento que tenía, dando una correcta forma de arcadas y logrando una sonrisa amplia.

    A partir de este momento Angelina luce una sonrisa con la firma Alba&Hernanz. Una sonrisa perfectamente alineada, amplia, estética y con una oclusión y una función perfecta.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row full_width=»stretch_row» css=».vc_custom_1530269572972{background-color: #ffffff !important;}»][vc_column][vc_empty_space alter_height=»small» hide_on_mobile=»»][vc_row_inner equal_height=»yes» content_placement=»middle» gap=»1″ css=».vc_custom_1531992024450{padding-top: 20px !important;padding-right: 20px !important;padding-bottom: 20px !important;padding-left: 20px !important;background-color: #e6acca !important;border-radius: 30px !important;}»][vc_column_inner width=»1/4″][vc_column_text]

    ¡TE LLAMAMOS GRATIS!

    [/vc_column_text][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»3/4″][vc_empty_space hide_on_mobile=»» css=».vc_custom_1525731508948{margin-top: 0.2rem !important;}»][vc_column_text css=».vc_custom_1531991888564{border-bottom-width: 5px !important;}»][formidable id=13][/vc_column_text][vc_empty_space height=»16px» hide_on_mobile=»»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

  • ¿Muerdes mal y no lo sabías? Señales de una mala mordida

    ¿Muerdes mal y no lo sabías? Señales de una mala mordida

    Muchas personas asocian la ortodoncia únicamente con tener los dientes rectos o mejorar la estética de la sonrisa. Pero la realidad es que la ortodoncia va mucho más allá. De hecho, puedes tener los dientes aparentemente alineados y aun así presentar una mala mordida.

    Muchas personas conviven durante años con una mordida incorrecta sin ser conscientes de ello. Quizá notas que masticas más por un lado que por otro. O tal vez sientes tensión en la mandíbula, desgaste dental o incluso dolores de cabeza frecuentes. Son señales que muchas veces no relacionamos con la boca, pero que pueden estar directamente conectadas. Por eso, conocer los síntomas de una mala mordida puede ayudarte a detectar un problema que, cuanto antes se trate, más fácil será corregir.

    ¿Qué significa exactamente tener una mala mordida?

    Cuando hablamos de mordida, nos referimos a la forma en la que encajan los dientes superiores con los inferiores al cerrar la boca. Lo ideal es que ambas arcadas encajen de forma equilibrada, permitiendo masticar, hablar y distribuir correctamente las fuerzas de la mordida.

    Cuando ese encaje no es correcto, hablamos de problemas de mordida o de una mordida incorrecta. Esto puede deberse a múltiples causas: crecimiento óseo, posición dental, hábitos infantiles, pérdida de piezas dentales o incluso factores hereditarios. Aunque no siempre es algo evidente a simple vista, en muchos casos, solo se detecta con una valoración profesional.

    Señales de que podrías estar mordiendo mal

    Uno de los motivos por los que muchas personas no detectan el problema es porque se acostumbran a él. El cuerpo compensa y normaliza ciertas molestias. Sin embargo, existen señales bastante frecuentes.

    Uno de los síntomas de una mala mordida más habituales es la dificultad para masticar de forma cómoda. Hay personas que notan que siempre mastican por el mismo lado o que ciertos alimentos les resultan incómodos. También es frecuente notar tensión muscular al despertar o al final del día. Y otras señales habituales son:

    • Dientes que chocan antes de cerrar completamente
    • Desgaste desigual entre piezas dentales
    • Sensación de que “la boca no encaja”
    • Dolor o presión en mandíbula
    • Chasquidos al abrir o cerrar la boca

    Dolor de cabeza, cuello o mandíbula: síntomas que no siempre relacionamos

    Los problemas de mordida no afectan solo a los dientes. También pueden repercutir en músculos y articulaciones.

    Piensa que la mandíbula está en movimiento constantemente: al hablar, al masticar, al tragar o incluso al bostezar. Si la mordida no está equilibrada, toda esa musculatura tiene que compensar. Con el tiempo pueden aparecer molestias en zonas que, en principio, parecen no tener relación con la boca: tensión cervical, presión cerca del oído, fatiga muscular facial, etc. Algunos pacientes acuden pensando que el problema está en el cuello o en las migrañas, y durante la exploración descubrimos una mordida incorrecta detrás.

    Cómo afecta a tus dientes a largo plazo

    Además de las molestias musculares, una mala mordida también puede acelerar el desgaste dental. Cuando ciertas piezas soportan más presión de la que deberían, empiezan a deteriorarse antes. Esto puede provocar bordes dentales desgastados, pequeñas fracturas o sensibilidad dental. No siempre se nota al principio, porque el desgaste suele ser progresivo.

    alba y hernanz con paciente con sobremordida

    ¿Todas las malas mordidas son iguales?

    No. Existen diferentes tipos de alteraciones en la mordida. Por ejemplo, algunas personas tienen sobremordida, donde los dientes superiores cubren demasiado a los inferiores. Otras presentan mordida cruzada, mordida abierta o desviaciones laterales. Cada caso afecta de manera distinta a la función oral. Por eso, aunque dos personas digan “muerdo mal”, el origen del problema puede ser completamente diferente.

    ¿Se puede corregir una mala mordida?

    Sí, y en muchos casos con resultados muy positivos. La ortodoncia actual no solo busca alinear dientes, sino mejorar la función de la mordida. Dependiendo del caso, el tratamiento puede incluir ortodoncia con brackets, ortodoncia invisible u otras soluciones orientadas a corregir la relación entre ambas arcadas. Lo importante es entender que tratar una mordida incorrecta no es solo una cuestión estética.

    ¿Cuándo deberías revisarlo?

    Si te has sentido identificado con varios de estos síntomas, merece la pena realizar una valoración. Especialmente si notas dolor recurrente, desgaste dental o sensación de que la mordida ha cambiado con el tiempo. La buena noticia es que muchos problemas de mordida pueden detectarse y tratarse antes de que generen complicaciones mayores.

    Una mala mordida no siempre se ve, pero muchas veces se siente. Los síntomas de una mala mordida pueden aparecer en forma de desgaste dental, tensión mandibular, dolor de cabeza o dificultad al masticar. Y aunque muchas personas se acostumbran a convivir con estas molestias, eso no significa que sean normales.

    Detectar una mordida incorrecta a tiempo puede ayudarte a prevenir problemas futuros y mejorar tu calidad de vida. Porque al final, una buena mordida no solo influye en tu sonrisa. También influye en cómo comes, cómo hablas y en cómo se siente tu mandíbula cada día.